El 9 de abril del 2003, no acabó la guerra, sino que empezó la sangría
Ayer hizo cuatro años del día en
que el 9 de abril del 2003, el
grueso de las tropas invasoras
norteamericanas hicieron su
entrada triunfante en Bagdad,
capital de Irak. Y lo escenificaron
tirando abajo una estatua de
Sadam Husein. Mediante ese acto,
pretendieron dar el mensaje de
que el régimen había caído, y consecuentemente, que la guerra
ya había acabado.
Pero por desgracia de todos,
excepto de aquellos que se
enriquecen con esta vil guerra, la realidad ha sido otra, ya que en ese día fue
cuando empezó la auténtica guerra, puesto que hasta entonces, las tropas
invasoras de los norteamericanos, no tuvieron excesiva resistencia para avanzar
con cierta rapidez hasta donde se proponían.
Ese rápido avance de las tropas invasoras, fue meritorio sin duda, puesto que se
emplearon decididamente en su cometido para liberar al pueblo iraquí, sin perder
el tiempo en tomar medidas defensivas, por si eran atacados con las armas de
destrucción masiva que disponían los defensores de Irak. Por suerte para los
invasores, resultó que las armas de destrucción masiva, se volatilizaron
espontáneamente.
En el día de ayer, se produjeron actos donde se congregó multitud de gente en las
calles de Irak, y no precisamente con alegría por los cuatro años sin Sadam
Husein, sino exigiendo que las tropas que iban de liberadores del pueblo iraquí,
pero que claramente son auténticos invasores, marchasen de Irak.
Según parece, a consecuencia de la decisión del legislativo norteamericano, el
cual desde hace pocas semanas cuenta con mayoría de los Demócratas, en
noviembre del 2008, de aquí a años y medio, que es cuando termina el mandato
presidencial del criminal de Bush, y que se elegirá su sucesor en la presidencia
norteamericana, presumiblemente, será cuando el proceso de retirada de las
tropas norteamericanas, ya estará en marcha, cabe saber, si en esa época se dará
inicio a la retirada, o si será cuando se de por finalizada la presencia de los
invasores norteamericanos en Irak.
Por otro lado, haya o no retirada de tropas norteamericanas, lo que si parece
seguro, que con toda probabilidad, las tropas británicas, en noviembre del 2008,
ya habrán abandonado Irak, puesto que así lo manifestó recientemente el actual
primer ministro Blair, puesto que ha tomado la decisión de retirar las tropas
destinas en Irak. Imagino que, al tomar esa decisión, su sucesor se habrá sentido
aliviado, ya que es de prever que, la retirada de las tropas britanicas, se producirá
a un ritmo optimo con tal de que la mayor parte del contingente britanico, haya
abandonado Irak antes de producirse el relevo del actual primer ministro por su
sucesor en el cargo.
